Pero iba a
llegar el día en que algunos pibes iban a poder acceder a ella, y todo gracias
al nada egoísta de su novio, a quien debiera hacérsele un monumento si
realizara esta actividad más a menudo y sin limitarse a su entorno.
Vicky, a
pesar de ser una mina con un culazo muy grande y bastante linda de cara
también, es sin embargo, una chica muy insegura de sí misma. Y debe ser por eso
que, cuando el chico que le gustaba le dio bola, accedió a todos su caprichos.
Su nombre
era Tomi y es un pibe muy fachero, y bien cheto, por lo que es muy codiciado
por las minas, así que tenerla a ella en su colección es algo que se considera
lógico. Sin embargo, el flaco es bastante exigente y tiene gustos peculiares.
Después de
cogérsela de muchas maneras y en todas las posiciones imaginables, se empezó a
aburrir de ella y empezó a explorar diversas variables para disfrutar con ella.
Un verano
había organizado una fiesta en su casa quinta y los hechos que se sucedieron lo
inspiraron para su próxima experiencia.
Esa vez,
hubo bastante concurrencia y entre los invitados, se encontraban su mejor
amigo, Mati; el mejor amigo de su novio, Nacho; su cuñado, Lucho; y el amigo de
este último, Lean, a quien ella conocía de vista no más. Además de su novio, entre
otras personas.
Ahí fue
donde estos personajes se conocerían entre ellos y cuya reunión inspiraría una
fantasía en Tomi. Quería verla a ella cogiendo con otro. La
forma como la miraban con deseo y cómo querían poseerla hizo que quisiera ver
lo que le harían si tuvieran la oportunidad de acceder a ella.
Entonces, esa misma semana fue preparando el terreno para convencerla.
Él estaba
acostado en la cama viendo una peli cuando ella vino a la cama con él. Estaba
muy mimosa y se la sentía bastante exitada. Vicky lo buscaba, besándole el
cuello frotándole el bulto, que se endurecía al contacto con su mano.
Tomi la
dejaba actuar porque le gustaba la atención que ella sabía brindarle.
Él, con los
ojos cerrados y la boca abierta, disfrutaba de los manoseos de ella, que
también le besaba el cuello para aumentar su calentura.
Y cuando lo
consideró apropiado, le bajó el elástico del short, liberando su miembro que
quedó como un mástil, largo y duro. Vicky no perdió tiempo, rodeando el
diámetro de su pedazo con sus finos y delicados dedos, para empezar a subir y
bajar en una majestuosa paja que le puso los ojos en blanco al flaco.
Ella se
mordía los labios, mientras su glande parecía querer explotar.
La rubia
estaba tan concentrada en la pija, que no sintió la mano de él subiendo por su
espalda hasta su nuca, en donde empezó a empujarla para que se agachara hasta
su verga. Lo hizo con tanta brusquedad, que ella apenas tuvo tiempo de abrir
sus labios para recibirla en su boca. Entonces él aflojó su presión, dejando
que ella hiciera su parte.
Vicky
succionó su miembro con profesionalismo, bajando sus labios a lo largo de su
chota venosa, mientras que con su lengua acariciaba su glande.
Él gemía
con cada chupada suya, mientras ella hacía sonidos con su garganta, festejando
su disfrute.
Un sonoro
chirlo se oyó en el silencio (que era interrumpido por los chuponeos de ella a
la verga). La cola entangada de ella quedó rosada por el golpe. La mano de su
novio siguió aferrando un cachete de ella, que acariciaba con fuerza antes del
próximo chirlo.
Tomi le
corrió la tanga y le metió sus dedos mientras ella se la seguía chupando.
Estaba muy húmeda, deseando que él entrara en ella.
- Subí.
Le ordenó
su novio, apenas pudiendo hablar. Vicky alzó sus ojos y lo miró, obedeciendo.
Sin sacarse
la tanga, se montó en él, dándole la espalda.
Su enorme
cola quedó frente al flaco, que vio cómo su verga penetraba esa vagina rosada y
toda mojada. Sus labios vaginales se separaron para dejarlo entrar.
Tomi agarró
su cola entre sus manos, apretando esos cachetes firmes mientras ella subía y
bajaba encima suyo. Sus pelvis chocaban con violencia, pudiendo oírse el
magnífico sonido de los impactos de ambos cuerpos.
Ella
jadeaba al sentir la pija metiéndose dentro suyo, haciendola estremecer y
temblar.
Su novio
veía esa espalda hermosa cubierta por su cabellera rubia, que ella sacudía con
salto que pegaba. Sus dedos seguían aferrando su hermosa cola, que impactaba
contra él, llegándose a visualizar apenas una porción de su miembro asomándose
fuera de ella.
- No podes
tener tan buen culo!
La felicitó
él entre gemidos.
- Te gusta,
mi amor? Es tuya...
- Te gusta
que te cojan así, puta?
- Sí, amor!
Soy tu puta!
- Querés
que te llene de leche, trolita?
- Sí, amor!
Acabame toda!
Él gimió de
placer al oír esto, sintiendo que sus huevos se ponían duros, preparándose para
descargar.
- Dame tu
lechita, amor!
Se lo pidió
ella, con voz de putita en celo.
Las piernas
de él empezaron a temblar, mientras su miembro se inflaba, anunciando que se
estaba por venir.
- Acabame
adentro, amor!
Le pido
ella, extasiada.
Entonces,
su fluido seminal empezó a abrirse paso dentro de su miembro, anunciando que
había llegado a la punta de su glande con un potente latigazo. Ella aumentó el
ritmo de sus saltos, haciendo que su verga escupiera su leche en varios
disparos.
Vicky le
pegó un último sentón, quedándose quita mientras sentía dentro suyo la verga de
él, descargar su última gota, quedando con las piernas temblando y la garganta
doliendo por los gritos pegados.
Entonces ella se bajó de él y se la chupó,
tragándose lo que hubiera quedado en la puntita, mientras su vagina escupía el
semen de Tomi, chorreando por su pierna.
Mientras
ella hacía esto, él pensaba la forma de convencerla de hacer algo diferente.
Así que, después de echarle aquel polvo, le
comentó sobre su fantasía, pero sin mencionar al posible involucrado e
insinuándole que lo calentaba imaginarla con otro hombre.
Lógicamente,
ella se negó en un principio, alegando que no se animaba y quería ser solamente
suya. Él, para manipularla, se mostró ofendido y puso un poco de distancia
entre ellos. Ella pudo notar esto así que empezó a plantearse en cumplirle
aquella fantasía.
Así que un
día le insinuó que aceptaba su propuesta y que haría lo que él le pidiese. De
manera que Tomi, sirviéndose de esto, le dijo que haría los preparativos y que
durante el encuentro, ella debía estar atada.
A Vicky le
gustaba cada vez menos esto, pero ya había accedido así que no se podía
retractar.
Entonces el
día acordado llegó, y ella se vistió con un conjuntito de lencería negra y un
portaligas del mismo color.
El
encuentro lo realizarían en la casa quinta de él, en cuyo living preparó una
plataforma propia de sadomasoquistas, una especie de potro o caballete en donde
ella iría montada.
Su novio se
hizo presente, con la verga tan dura que podía notársele en el short deportivo
que tenía puesto. Él la besó apasionadamente y aprisionó entre sus manos su
enorme culazo, que en un rato más sería disfrutado por otro hombre.
Mientras
Vicky se preguntaba quién sería el invitado, él acompañó hasta el potro, en
donde le dijo:
- Te tenes
que subir y ponerte en cuatro, sacando culo. Y yo te ato las manos.
Ella aceptó
y procedió a obedecer, subiéndose a dicha plataforma, quedando ella arrodillada
con su vientre reposando sobre lo que parecía el respaldar de un banco, pero
bien acondicionado con un tapizado de terciopelo que la hacían sentir cómoda.
Una vez
montada, Tomi le ató los tobillos con unas correas, quedando bien sujeta con
las piernas separadas y la cola bien paradita. Luego, hizo lo mismo con sus
manos, atándole las muñecas con unas correas de cuero que limitaban sus
movimientos. Y por último, otra correa alrededor del cuello, que impedían que
moviera la cabeza.
Vicky así
atada, se sintió prisionera de los deseos de su novio. Y cierto estremecimiento
recorrió su cuerpo.
Sin
embargo, había un par de detalles que aquel no le había comentado a ella
todavía. Y cuando la minuza lo vio con un antifaz en las manos, entendió lo que
iba a pasar.
- Quiero
que sea una sorpresa...
Solamente
le comentó antes de colocarle dicha venda en los ojos. Ahora iba a tener que
adivinar con quien la compartiría.
Vicky no
podía ver nada, solamente podía percibir lo que pasaba a traves de sus otros
sentidos.
Los labios
de su novio besaron los suyos apasionadamente, metiéndole la lengua para
competir con la suya. Luego, abruptamente, se separó de ella y otra cosa ocupó
su lugar. La rubia solamente podía suponer de qué se trataba y, al tantearla
con la lengua y percibir su dureza, su largo y su terminación redondeada, pudo
deducir que era la verga de Tomi.
Él, exitado
como estaba, se la metía y la sacaba continuamente, arremetiendo sin piedad
contra su boca.
Ella oía
sus jadeos y el sabor de sus fluidos seminales pudieron adivinarse mezclados
con su saliva.
Sin
embargo, cuando sentía que ya hinchaba
como para escupirle su semen, él se apartó de ella, imponiendo una notable
pausa a sus acciones.
No
obstante, pasado esto, su miembro volvió a ocupar su lugar en su boca.
Y entonces
fue cuando Vicky pudo notar que aquella no era la misma que venía saboreando
hasta hacía unos segundos. Esta era de diferente tamaño y no estaba embadurnada
con su saliva.
Una segunda
respiración a sus espaldas le confirmó su sospecha. Dos hombres la sometían.
Las manos
rústicas de un hombre le dio un sonoro chirlo en la cola, antes de comenzar a
separarle los cachetes.
Vicky
entonces no supo si se la estaba chupando a su novio o al desconocido con el
que él quería compartirla.
Sus
pensamientos fueron interrumpidos por el glande del hombre a sus espaldas, el
cual separaba sus labios para penetrar su vagina.
Dos manos
poderosas la aferraron de la cintura, mientras feroces embestidas chocaban
contra sus carnosas nalgas rosadas.
El tipo que
tenía delante y que le metía el pene en la boca, la agarraba de la cabeza
mientras le metía y le sacaba la verga de la boca, hasta que se la empujó hasta
el fondo de la garganta, en donde se la dejó por algunos segundos, hasta que
ella soltó una arcada.
Entonces la
soltó y se separó de ella, suspirando profundamente.
- Ah, hijo
de puta!
Exclamó
ella, sintiendo que sus lágrimas se escurrían por debajo del antifaz. Nadie
respondió a su reclamo, pero pudo sentir una mano juvenil y delicada que le
manoseaba las tetas mientras que con la otra sostenía el mentón de ella,
facilitando que su glande ingresara en su boca nuevamente.
Sin
embargo, a Vicky no le pasó por alto el detalle de que ese muchacho iba
perfumado, a diferencia del que recién había estado peteando.
Había un tercer
hombre en escena?
Su miembro
incluso era diferente y podía sentirlo al tantearlo con la lengua.
Al mismo
tiempo, atrás suyo, las embestidas del otro hombre se reducían hasta detenerse
y pudo sentir claramente que otras manos aferraban su cola, y se dio cuenta de
que no eran las mismas por la temperatura diferente de ambas.
Su novio la
estaba compartiendo con otros dos hombres?
No pudo
quejarse porque su boca estaba ocupada por una pija desconocida, más delgada y
alargada. El pibe gimió con las succiones de la rubia, y el tono de su voz le
resultó familiar, aunque prefirió no especular.
Detrás de
ella, el otro flaco le apoyaba el tronco de su miembro en sus nalgas,
presionándola contra ella mientras se la frotaba lentamente, de arriba abajo,
como si se masturbara de ese modo.
Luego, lo
tomó con una mano mientras que con la otra separaba sus cachetes,
introduciéndola dentro de ella. Ya hecho esto, la empujó hasta que su pelvis
hubo chocado contra su cola. El desconocido no se detuvo ahí, retrocedió y volvió
a embestirla, con potencia. Y siguió repitiendo sus movimientos una y otra vez,
provocando un sonido como de continuo chasquidos. El roce de su piel con el de
ella, causó que la minuza se humedeciera y sus fluidos empezaron a chorrear por
sus piernas.
La palma de
la mano de este se estrelló contra su nalga, haciendo que se oyera un sonoro
chirlo, que hizo que Vicky dejaba escapar un gemido de satisfacción.
El pibe al
que peteaba, se apartó de ella y una pausa se produjo antes de que volviera a
metérsela en la boca.
Y
nuevamente, pudo sentir que la forma de esa verga era diferente a la que estaba
chupando, siendo más gruesa aunque un poco más corta. Y a la vez que una nueva
chota se metía en su boca, otro hombre ingresaba en su húmeda vagina. Y pudo
notar que era otro porque este tenía su miembro más grueso y más largo que los
que habían entrado en ella.
Este último
desconocido la penetró brutalmente, haciendo que ella soltara un gemido
lastimoso. Entonces, aquel festejó su gesto dejando escapar una exclamación:
- Qué culo
que tiene!
Y fue ahí
cuando Vicky reconoció su voz, identificándolo como Lucho, su cuñado. Esto
derivó en un conflicto interno dentro de ella, dado que ahora sabía que aquel
se la estaba cogiendo, sintiendo culpa y un poco de vergüenza. Pero al mismo
tiempo, una extraña exitación recorrió su cuerpo, calentándose por el morbo de
saber que su cuñado estaba aprovechándose de ella.
Cuántas
veces la había hecho reír con sus payasadas y la había tratado con respeto. Y
ahora que la encontraba vulnerable saciaba su apetito sexual sin su
consentimiento.
Y a la vez
que estos conflictos se desataban en ella, otra voz se dejo oír en respuesta a
la primera:
- Sí. Es
tremenda puta!
Y a este
también la culona identificó como Lean, el amigo de su cuñado y ex novio de su
mejor amiga.
A este
apenas lo conocía de vista. Lo había visto un par de veces con su cuñado cuando
venía a buscarlo para ir a jugar algún partido. Sí había notado cómo la miraba
con deseo y esperaba que ella se diera vuelta para ficharle el orto. Pero
tenerlo ahora dentro suyo disfrutando de su gran atributo, era algo que llegaba
a molestarla. Cuántas veces lo había visto cuando salía con su amiga, tratando
de sacarle conversación y de vez en cuando tirándole algún chiste boludo,
ignorándolo ella por razones lógicas, que sumadas a que no le gustaba él, era
un ex de una amiga, por lo que era impensable para ella estar con él conociendo
esto.
Y su
cuñado, que parecía disfrutar de su dominio sobre ella, la agarraba de la
cabeza y se cogía su boca con brutalidad, como queriendo sacarse bien las ganas
de saber que en otras condiciones, no podría tenerla.
Con él
también había pasado mucho rato, agradables por cierto, dado que era muy
gracioso. Siempre la hacía reír, estando su novio o no. Y también ella había
notado sus miradas insistentes cuando ella le daba la espalda, ya sea cuando
estaba en bikini o cuando andaba en shorcito. Incluso había llegado a verlo
morderse los labios mientras apreciaba sus enormes caderas. Y si tenía que
admitirlo, él también le parecía atractivo. Pero ya salía con su hermano mayor
y ella lo trataba como un hermanito menor, debito a su estatura inferior a
la de su novio y a su edad, apenas
superando la mayoría legal.
Vicky no
supo porqué, o al menos no quiso admitirlo, pero le puso mayor empeño en chupar
su verga. Tal vez aprovechaba que en esa situación era válida su interacción,
quiso aprovecharla.
Cuando él
paró de empujarla, le siguió chupando el glande, sintiendo como él se
masturbaba su tronco en la boca de ella. El fluido preseminal empezó a brotar
de su punta, pudiendo ella saborearla en su lengua, entendiendo que estaba por
hacerlo acabar.
- Bueno,
dejame a mí ahora que me quiero coger ese culo!
Dijo su
cuñado, sacándole la chota de la boca y caminando hacia la espalda de ella.
- Por la
cola no!
Exigió
ella, imponiendo un poco su voluntad y demostrando que estaba al tanto de lo
que pasaba y de lo que le hacían, a pesar de no poder verlos.
- El culo
solamente yo se lo hago. Es mío
Dijo un voz
autoritaria, un tanto alejada del grupo, que la rubia pudo identificar como la
de su novio Tomi, a quien adivinó pajeándose con la escena que ella le
regalaba.
Otro
silencio siguió a esta acotación, aunque Vicky pudo sentir a su cuñado Lucho
darle un fuerte chirlo, antes de agarrar una de sus nalgas y separarla para que
apoyar su glande en sus labios vaginales. Primero se lo frotó con ansias y
luego, lentamente fue penetrándola. Cuando ya estuvo dentro, le pegó un buen
empujón, hasta que hizo tope, haciéndola soltar un gemido. Luego empezó a
agarrar ritmo, moviendose hacia delante y atrás con velocidad, mientras
apretaba entre sus manos su cola grande.
- Qué buen
culo que tenés hija de puta!
Gimió él,
hablándole al oído. Ella tenía otra verga en la boca, así que no podía hablar.
Pero ahora que sabía que era su cuñado el que se la estaba cogiendo con ganas,
podía sentirlo diferente e incluso llegar a disfrutar de esa fantasía de
garchar con él. De ser aprovechada por él, por su desventaja, como si la
estuviera violando.
Y para
colmo, la verga que estaba succionando se la sacaron de la boca y otra se puso
para que se la chupara. Pero pudo notar que ambos hombres estaban uno al lado
del otro, así que se la chupaba a uno y otro en simultáneo.
Uno tenía
la pija delgada y larga, y le pertenencía al que estaba perfumado, y la otra
era más corta pero bien dura y cabezona.
- Qué
petera que sos!
Murmuró una
voz delante suyo, perteneciente al flaco que estaba chupando.
Y su
corazón pegó un salto cuando lo identificó como a Mati, su mejor amigo desde la
infancia casi. Estuvo a punto de quejarse, pero él ya le metía la verga de
vuelta en la boca.
Mati no le
gustaba. De hecho su atractivo físico era poco o nulo, siendo un gordito panzón
que se la pasaba riendo y que era muy gracioso, pero no alguien a quien se
cogería, si pudiera elegir.
Cuántas
veces él la había hecho reír y ella le había contado sus confidencias, a veces
incluso llorando en su hombro, y ahora lo tenía en su boca, dándole placer
involuntariamente.
- Es el
mejor culo que me cojí en mi vida!
Admitió el
dueño de la segunda chota, a quien reconocería como Nacho, el mejor amigo de su
novio.
Entonces no
supo cómo reaccionar. Este era un flaco de anteojos que hablaba mucho, no muy
lindo, y que ahora era el actual novio de otra de sus amigas. A él lo conocía
un poco más porque si no estaba con su novia, estaba con el novio de la culona,
así que cada tanto intercambiaban conversaciones.
- Les gusta
el regalito que les hice?
Quiso saber
Tomi, preguntándole al grupo en general, que respondió afirmativamente al
unísono y con entusiasmo.
Vicky no
supo cómo sentirse. Entre amigos y conocidos, todos estaban disfrutando por su
cuerpo prácticamente sin su permiso, ya que le había dado ese poder a su novio
y este se había excedido.
Dijo la voz
de Mati, que le manoseó las tetas antes de ir atrás de ella, en donde su cuñado
le cedió su lugar para que cumpliera su deseo.
Su mejor
amigo la penetró sin delicadezas, notándose que era algo que necesitaba hacerle
hace tiempo.
La agarró
de la cintura con sus manos regordetas y empezó a embestirla con brutalidad,
haciendo sonar sus cuerpos con el impacto. Y mientras lo hacía, le decía cosas
al oído para que ella sola lo oyera.
- Te gusta
trolita? Hace rato que me vuelve loco esa cola hermosa.... No podés tener tan
buen culo! Quiero llenarte de leche puta...
A su vez,
tres de ellos se habían puesto para que ella les lamiera sus miembros, soltando
uno y chupando otro, sucesivamente. Y de mientras, una mano poderosa le
manoseaba las tetas y le acariciaba los pezones con una mano, usando la otra
para masturbarse.
Vicky no
podía verlos, pero podía adivinarlos a su alrededor, gimiendo, pajeándose,
penetrándola, metiéndosela en la boca.
Ellos
estaban extasiados y aullaban de placer, gustosos de someterla y tenerla para
ellos, con el permiso de su novio.
Mati se la
cogió un buen rato, pero de pronto se detuvo en seco y se la sacó, pudiéndose
intuir que estuvo a punto de acabar, pero se contuvo para seguir disfrutándola.
- A ver,
correte que me toca.
Dijo la voz
de Tomi, su novio, sacando al gordito para ocupar su lugar.
Sin
embargo, en vez de entrar en su vagina, humedeció con saliva el agujero de su
cola, en donde metió un dedo, estimulándola para que se le dilatara.
La rubia
estaba muy ocupada para quejarse, pero quería pedirle que se lo hiciera
despacio. No era la primera vez que le entregaba esa cola perfecta, pero quería
que fuera más cariñoso.
Tomi apoyó
su glande en la entrada de su ano y despacio fue empujándola, hasta que su
cabeza hubo ingresado en su cola. Ella soltó un gemido de dolor, porque no
estaba bien lubricada. A su novio no le importó, empujándola más a fondo y
escupiéndola un poco para que resbale mejor. Seguido a esto, empezó a aumentar
el ritmo de las cogidas a su apretado agujero.
Ella dejó
de chupar vergas para morderse los labios, tratando de tolerar el dolor
provocado por la culeada que le estaban pegando.
- Qué
afortunado. Mirá cómo le rompe el culo a Vicky...
Dijo la voz
de su cuñado, pajeándose en su cara.
A su lado,
Lean agarró su miembro grande y le pegó con este en la cara a la rubia, como si
fuera una cachiporra de carne.
- Es re
trola. Le gusta que se la cojan entre varios...
Comentó
Lean.
- Y que le
rompan el culazo.
Agregó
Mati, masturbándose delante de su cara.
- Mirá cómo
entrega la puta.
Gimió
Nacho, demasiado caliente.
Entonces,
Tomi frenó sus movimientos y sacó suavemente su miembro de la cola de ella,
metiéndosela ahora sí porque su concha bien húmeda.
- Me encanta
cuando sos tan putita...
Gimió su
novio, apenas pudiendo hablar mientras le estampaba unos buenos empellones,
haciendo sonar sus nalgas.
Pero su
exitasión era tal, que pronto pudo sentirse que su verga se fue preparando para
eyacular.
- Acabo!
Anunció con
un grito, mientras hundía hasta el fondo su chota y dejándola ahí.
Vicky
sintió el fluido caliente derramarse dentro suyo en una potente explosión. Tomi
dejó que la primera descarga saliera antes de retroceder y volver a embestirla,
para que otras descargas salieran de él.
Sus
eyaculaciones iban acompañadas de gemidos de placer, mientras que a su
alrededor, sus invitados lo festejaban.
-No! Mirá
qué hijo de puta!
-Naa..
chabón! Qué afortunado!
- Cómo le
acabaste adentro! Sos un genio!
- Sos mi
ídolo! Cómo la llenaste de leche a la culona!
Tomi dejó de
moverse pero todavía se sentía su respiración agitada. Y lentamente fue sacando
su miembro de la vagina de Vicky, dándole un fuerte chirlo a modo de
agradecimiento.
- Quién
sigue?
Ofreció
Tomi, exhausto.
- Yo!
Se apuró
Lucho, su cuñado. Pero antes de penetrarla, se acercó a su hermano y le hizo
una pregunta, que aquel respondió negativamente. Sin embargo Lucho insistió,
llegando a implorarle inclusive.
- Dale! Por
favor! Hacelo por tu hermanito! Es la única oportunidad que tengo para hacer
esto! Dejame una vez y listo!
Tomi hizo
una pausa reflexiva, accediendo luego.
- Bueno,
pero no la lastimes.
Lucho habrá
pegado un salto de la alegría. Y pronto Vicky entendería lo que él quería
hacerle.
Su glande
no se metió en su vagina llena de semen, sino en su cola.
La rubia no
podía creer que también su cuñado pudiera disfrutar de su mayor atributo. Y
encima sin su permiso.
Entonces
pudo sentir a su cuñado agarrándola nuevamente de los cachetes y penetrarla por
su estrecho agujero. Aunque más delicado que su hermano.
Vicky hizo
un gesto de dolor, pero no expresó más que eso. Ya hasta empezaba a disfrutar
del anal.
Podía
sentir la piel del miembro de su cuñado deslizarse dentro de su cola, haciendo
tope su pelvis contra sus nalgas grandes y rosadas, mientras él las acariciaba
con devoción. Hasta podía imaginar su cara de placer y sus ojos iluminados
mientras se lo hacía. Vicky movió un poco las caderas, para provocarlo aún más.
En el fondo sentía que aquello era algo entre ellos dos no más, como si no
hubiera otros rodeándola. Como si fuera una historia entre ambos, un jugueteo
cómplice.
A pesar de
que aquello era válido en aquel contexto, llegó a sentir que estaba engañando a
su novio con su hermanito menor, su cuñadito.
Él pareció
sentir lo mismo, porque aumentó el ritmo de sus movimientos, hasta que también
llegó clímax.
Aferrándola
con fuerza de las nalgas, se la clavó profundamente en la cola, dejándola ahí,
mientras potente y continuas descargas llenaban su pequeño agujero.
Su cuñado
gemía de placer, disfrutando el hecho de hacerle la cola a su cuñada culona y
encima acabarle adentro.
Después de
asestarle otro empujón, salió de ella, sin dejar de acariciarle el orto, como
si se despidiera de su culo.
Sin
embargo, apenas él la había soltado, ya había otro haciendo fila. Por suerte no
para su cola, y tuvo que agradecer, porque era bien grande y gruesa, así que
supuso que sería Lean, el amigo de su cuñado.
Su concha
todavía húmeda, lo recibió gustoso, interrumpiendo los petes que le propinaba a
los otros dos para disfrutar de la penetrada.
Su glande
rozaba las paredes de su vagina y la calentaba, recibiendo sus poderosos
empujones que la hacían mojarse cada vez más. Pero él tampoco iba a aguantar
tanto y antes de terminar consultó:
- Puedo
acabarle adentro?
-No! Solamente
yo le acabo adentro.
Aseguró
Tomi, provocando un suspiro de contrariedad en Lean, que siguió empujándola con
salvajismo, agarrándola de la cintura.
Entonces,
su miembro se puso más grueso, anunciando su eyaculación. Y, contrario a lo que
había impuesto su novio, Lean hizo trampa, a pesar de que pudo engañar al
resto.
Vicky
claramente sintió que un potente chorro brotó de su verga gruesa, quedando
dentro suyo. Y antes de que la segunda descarga saliera, Lean la sacó de
adentro y se pajeó con ganas, regando su cola con varios chorros de semen,
dejando sus nalgas bien decoradas con sus fluidos. Y él también le propinó una
nalgada a modo de agradecimiento, riendo luego de que la última gota hubiera
salido de él.
La rubia no
denunció esto para evitar que se armara quilombo, pero no le gustó que aquel
desconocido le dejara adentro su semen.
Pero no
tuvo tiempo de hacerse drama por esto, porque escuchó la conversación entre
Nacho, el mejor amigo de su novio y Mati, su mejor amigo.
- Te la vas
a coger?
Le preguntó
el novio de su amiga y el gordo respondió:
- No! Le
quiero acabar en la cara.
Vicky quiso
quejarse, pero Nacho le metía su miembro en la boca y no le permitía articular
palabra.
El novio de
su amiga le empujaba su pedazo dentro de sus labios, obligándola a succionarlo.
Y pensar
que su amiga decía que estaba enamoradísima de él, que quería casarse con él
porque no tenía ojos para otra que no fuera ella y que nunca la engañaría. Y
ahí estaba, siendo peteado por la rubia, traicionando involuntariamente a su amiga
con su novio.
Nacho dejó
su glande entre los labios de la culona, mientras se pajeaba el tronco,
apuntando dentro de la boca de ella.
Exigió
este, denotando que estaba por acabar también. Y Vicky, enojada, de todas
maneras obedeció, succionando su glande con fuerza.
Nacho no
pudo aguantar y soltó una potente descarga en su boca, sin parar de masturbarse
y colaborando para que otros chorros de semen brotaran de él, aterrizando en la
lengua de la caderona.
Vicky se
quedó quieta, aún succionando, permitiendo que él exprimiera su verga dentro de
su boca. Y cuando la última gota saltó, se tragó el fluido, siendo festejado
por los hombres que la rodeaban.
- No! Mirá
cómo se lo traga! Es re puta!
- Le
encanta le leche a la trolita!
Y otras
cosas más.
Y ahora,
llegaba el turno de Mati, el mejor amigo de Vicky, que le metió la chota en la
boca, obligándola a chupar. Ella lo hizo a desgano.
Pero el
gordito ya se había aguantado bastante, así enseguida le sacó la pija de la
boca y se masturbó delante de ella.
Y para su
sorpresa, en un inesperado movimiento, le sacó el antifaz, dejando los ojos de
ella descubiertos.
- Mirame
puta!
Vicky,
deslubrada, alcanzó a ver la mano regordeta de su amigo sosteniendo su miembro
igualmente fofo y su barriga prominente delante de ella, antes de alzar lavista
en busca de su rostro.
Pero por su
disposición, los ojos de su amigo no entraban en su ángulo de visión, y ella
tenía el cuello atado con una correa así que no podía alzar más la vista.
- Sos re
puta!
Exclamó el
gordito antes de soltar el primer escupitajo de semen. Aquel chorro impactó en
la mejilla rosada de Vicky, que no pudo esquivarla porque él le sostenía la
cara agarrándola por el mentón.
Una segunda
explosión le dio de lleno en la cara, quedando una línea blanca y espesa
atravesando sus labios y la comisura de su boca.
Vicky cerró
los ojos, tratando de pensar en otra cosa y evitando guardar el recuerdo de
aquel flaco llenándole la cara de leche. Mati no se detuvo ahí, se siguió
pajeando hasta que otros chorros salieron de él e impactaran en la delicada
cara de la influencer.
- No podés
ser más trola...
Gimió su
mejor amigo, metiéndole su miembro en la boca a la mina, que chupó el resto de
semen hasta que él la soltó, apartándose de ella.
Los hombres
festejaron y se felicitaron entre ellos por la hazaña, deshaciéndose en
agradecimientos con Tomi, que les había prestado su novia para que disfrutaran
como nunca en su vida.
- No se mal
acostumbren que esto no va a repetirse...
Anunció
este, mientras los demás lo palmeaban y agradecían.
- Y de esto
no hablan con nadie. Entendieron?
Todos
estuvieron de acuerdo.
Entonces
los hombres se fueron a otro lado, para lavarse y vestirse, quedando solamente
su novio, que se acercó a ella y le agradeció.
- Gracias
amor. Es el mejor regalo que me hayan hecho nunca. Es la primera vez que me
caliento tanto viéndote con otros.
Y mientras
se lo decía la iba liberando de sus ataduras.
- Limpiate
que en un rato quiero hacertelo de vuelta pero yo solo.
Y sin
decirle nada más, se fue con sus amigos, dejándola a Vicky regada de semen,
frotándose las muñecas y buscando algo con qué limpiar su carita llena de
leche.
Ella no
sabía cómo sentirse, porque era la primera vez que alguien la compartía con sus
amigos.
Y mientras
los otro festejaban, ella quedó ahí sentada, limpiando us carita con una
servilleta y pensando debía admitirle que había disfrutado haber sido sometida
de aquella manera, imaginándose que tal vez, podrían repetirlo en el futuro.



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